Postre cálido como fue sugerido, con colores del sol; propuestas de mousse y propuestas de frutas. Todo dió lugar a una mousse de mandarina y lima que al final se convirtió en una tarta de queso. Fue intencionado y fue muy sencillo errar. El sueño de un niño de dos años es mucho más importante que el ruido que ocasiona montar una nata, por eso, es una de las tomas falsas más intencionadas de las que tengo. El sabor, exquisito con los cítricos; la textura suave con la nata y el requesón, contrastando con la blanda gelatina la base de galleta de chocolate oreo.
Con el postre se termina el menú del solsticio. Gracias a todos los que participasteis, fue una manera de acercarnos más.
Gracias,
Ingredientes para dos personas:
Para la base:
100 g de oreo, solo la base negra
50 g de mantequilla
Para la mousse:
200 g de queso quark
200 g de nata para montar
1 lima
1 mandarina
75 g de azúcar
2 hojas y media de gelatina en hojas
Media cucharadita de azúcar avainillado
Para la gelatina:
1 hoja de gelatina
La piel de media lima
la piel de media mandarina
100 ml de agua
25 g de azúcar
3-4 gotas de colorante amarillo
Preparación:
Triturar las oreos y juntar con la mantequilla derretida.
Coger un molde cuadrado de 12 cm.
Forrar las paredes y la basa con papel sulfurizado.
Poner la mezcla de las oreos y la mantequilla en la base del molde
Apretar bien.
Rallar la piel de la mandarina y de la lima.
Exprimir media y la mandarina.
Remojar en agua fría la gelatina.
Calentar a fuego lento 3 cucharadas de nata y retirar.
Añadir el queso, azúcar, azúcar avainillado y la gelatina escurrida.
Remover hasta juntar bien los ingredientes.
Añadir el zumo de los cítricos y la pieles.
Montar la nata ( o no, si se quiere dejar tal cual la he hecho yo).
Juntar con la preparación anterior de forma suave.
Verter esto en el molde.
Dejar un espacio para poner la gelatina.
Introducir en la nevera durante unas horas.
Poner a remojo las hojas de gelatina.
Hervir el agua con el azúcar y la gelatina escurrida.
Agregar las ralladuras y el colorante.
Dejar enfriar.
Cuando la mousse esté cuajada verter la gelatina.
Meter de nuevo en la nevera.
Desmoldar tirando suavemente del papel sulfurizado y quitando el molde rígido.